Doctorado en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico

M-01

Misión

Formar profesionales e investigadores en temas del paisaje con una perspectiva holística e integradora en la manera de resolver los retos y desafíos que nos plantea la conservación biológica, la sustentabilidad regional, la superación de la pobreza, la gestión y el manejo de los recursos naturales y en general la conservación del patrimonio paisajístico.

Visión

Contar con un programa de doctorado innovador y en perpetua actualización por su planteamiento epistemológico, pragmático y metodológico; líder en el ámbito de las ciencias ambientales al conjugar armoniosamente todos los elementos que nos pueden llevar como sociedad y país a la sustentabilidad; participativo al propiciar el constante diálogo entre académicos, estudiantes y sociedad con el propósito de detectar oportunamente los conflictos sociales generados por una mala planificación territorial y gestión de sus recursos naturales; adaptativo al tener la flexibilidad que le permita la continua actualización de unidades de aprendizaje para que nuestros egresados respondan rápidamente a las siempre cambiantes necesidades de la sociedad y conservación del patrimonio paisajístico.​

M-02

Objetivo

Formar investigadores con capacidad de trabajo en equipo multidisciplinar que desarrollen proyectos transdisciplinares en el ámbito del medio ambiental, y bajo el marco de proyectos orientados hacia la innovación y la generación de planes y políticas de conservación paisajística para la sustentabilidad regional.​

M-03

Justificación

El nuevo modelo Educativo

Hay una considerable expectativa de la sociedad sobre la educación superior y de posgrado, para que los egresados sean capaces de resolver los problemas que plantea: desarrollo económico, conservación biológica, equidad social, por decir algunos. Sin embargo, los esfuerzos institucionales se ven obstaculizados por la falta de un modelo educativo consensuado de enseñanza (Srikanthan y Dalrymple 2002). El modelo educativo constructivista, utilizado desde la década de 1990, se ha agotado prácticamente; y por tanto, se comenzó a adoptar el modelo basado en competencias.

En el modelo constructivista se presentaban al alumno las herramientas necesarias para que él fuese construyendo su propio conocimiento, de acuerdo con sus intereses y los intereses sociales; se consideraba que el alumno ya traía un bagaje rico en conocimiento que podía enriquecer mediante la orientación del educador, en un proceso dinámico de enseñanza aprendizaje, donde la interacción entre educando-educador-sociedad era crucial para el éxito (Chapman 1988).

El modelo de la innovación educativa basado en competencias ofrece al alumno un perfil muy concreto de aptitudes y habilidades que le permitan ser capaz de hacer algo preciso, socialmente relevante y satisfactorio en su crecimiento individual (Miikos 1997). Este modelo se basa en el aprendizaje; y toma como referente al educando, puesto que cada uno tiene diferentes habilidades y ritmos de aprehensión y asimilación de los saberes, por lo tanto, se brindan todas las oportunidades en el desarrollo del saber (generar conocimiento), saber hacer (desarrollar habilidades), saber ser (valores éticos) y convivir (actitudes de cara a la sociedad) (Rodríguez-Sánchez y Cruz-Abascal 2000); lo que implica en términos de la UNESCO, una educación para la vida, para la democracia, para la convivencia social y la consolidación axiológica (SEP 1998).

Sin embargo, para la aplicación correcta de cualquier modelo y obtener sus ventajas sobre los otros modelos educativos, mencionan Srikanthan y Dalrymple (2002), que hay que revisar caso por caso los servicios, alcances y objetivos del programa educativo específico y la misión de la Institución que lo propone, en una primera etapa; en una segunda etapa, ya se puede formular el modelo adecuado y de forma integrada con las funciones académicas en la educación de superior y de posgrado y, con el propio conjunto de criterios de la Institución (ANUIES 2004). No es suficiente poner nombres nuevos a un modelo educativo para que funcione, se necesita capacitar también al profesorado en el esquema que se desea implantar, antes de establecerlo (SEP 1998); pero antes de esto, se necesita que los aspirantes al programa de posgrado ya hayan tenido contacto previo con ese modelo educativo (en su formación básica y superior), para que en el posgrado, obtengan el máximo rendimiento (UNESCO 1990, Bordogna, Fromm y Ernst 1993). Afortunadamente el Instituto Politécnico Nacional ya ha comenzado la capacitación sobre el modelo de innovación educativa basado en competencias.

Pertinencia en el Ámbito Nacional

Tomando como base el criterio de la existencia de cuatro maneras de concebir el paisaje, se realizó un análisis de los programas de maestría reportados en el ciclo 2015-2016 a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) para determinar cuáles de ellos son afines al Doctorado en Ciencias en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico y cuál es la población escolar existente por orientación disciplinaria. Los resultados fueron los siguientes:

Los programas de maestría afines al Doctorado suman un total de 437. La orientación Socio-antropológica predomina con el 40.96% (179 programas), en tanto que la Geosistémica sólo representa el 13.72%. La orientación Estética cuenta con 88 programas que representan el 18.30%. La población escolar total es de 11,790 de la cual el 50.98% pertenece al género femenino y se concentra predominantemente en la línea socio-antropológica. Se observa una relación de correspondencia entre número de programas y población escolar.

La entidad federativa con el mayor número de programas es la Cd. de México (61) seguida del Estado de México (33) y Veracruz (30). Las entidades con el menor número de programas son Guerrero (3), Hidalgo (4) y Aguascalientes, Colima, Nayarit y Tamaulipas con 5 programas cada una. Consecuentemente con el número de programas, la población escolar se concentra en 6 entidades federativas: Cd. de México (2,939), México (844), Veracruz (843), Sonora (582), Puebla (569) y Jalisco (559). Entre estas 6 entidades suman 6,336 que representa el 53.74% de la población escolar total.

De los programas de Maestría inscritos en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad de CONACyT, 333 son afines al Programa de Doctorado. La mayoría de estos programas se concentran en 4 entidades federativas: la Cd. de México (48), México (29), Veracruz (25) y Jalisco (22), representando en conjunto el 37.23%.

Tomando en consideración la oferta de programas de maestría afines al Doctorado en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico reportados por ANUIES y los inscritos en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad del Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología, se puede concluir que existe una demanda potencial de ingreso muy alta, cuya atención se puede ver favorecida por la ubicación geográfica de los nodos del programa en 5 entidades federativas.

Los Anuarios Estadísticos de ANUIES 2015-2016 reportan la existencia de 243 programas de doctorado que tienen alguna semejanza con el Programa de Doctorado en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico.

Es la Cd. de México la que ofrece el mayor número (46) de estos programas, seguida del estado de México con 20. La primera atiende 3,049 (42.69%) alumnos en tanto que el estado de México a 480 (6.72%). Entre ambas, poseen el 49.41% (3,529) de doctorandos. La entidad con el menor número de programas es Campeche que cuenta con uno solo y 15 alumnos.

Reuniendo los programas de doctorado de las diferentes orientaciones disciplinarias más cercanos al Doctorado en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico resulta un total de 54 programas y 1,255 doctorandos.

Inscritos en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad de CONACYT se encuentran 26 programas de Doctorado semejantes al Doctorado en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico. Sólo 16 entidades federativas cuentan con Programas de Doctorado inscritos en el PNPC y son la Ciudad de México (5), Hidalgo (3) y San Luis Potosí (3) los que cuentan con el mayor número. Agrupados de conformidad con la orientación disciplinaria, los programas de doctorado semejantes inscritos en el PNPC suman 26 y corresponden predominantemente a la línea Ecosistémica (16).

La inmensa mayoría de los programas de doctorado existentes en México tienen carácter especializado y atienden problemas de investigación de una sola teoría científica. Llama la atención que de los 26 programas semejantes registrados en el PNPC, 19 están abocados a atender problemas científicos de varias teorías y tienen alcances formativos multidisciplinarios. Sin embargo, ninguno posee el alcance holístico pretendido por el Programa de Doctorado en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico.

El Instituto Politécnico Nacional cuenta con 36 programas de Doctorado. De éstos, 25 se encuentran inscritos en el PNPC de CONACyT, 3 son en Red, 2 asumen la modalidad no escolarizada y mixta y 11 son interdisciplinarios, sin incluir el Doctorado en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico que también lo es. Tres programas de doctorado abordan temas del Doctorado en Ciencias en Conservación del Patrimonio Paisajístico: Arquitectura y Urbanismo, Medio Ambiente y Desarrollo y, Conservación y Aprovechamiento de Recursos Naturales, pero lo hacen desde una perspectiva diferente.